
No el tonelaje, como casi todos suponen. El precio se arma con cinco componentes: la movilización de la unidad hasta tu sitio y de regreso, el tiempo que la máquina queda ocupada, el personal que opera y maniobra, el aparejo y el equipo de apoyo que pida la pieza, y los trámites o esperas que imponga el lugar. Dos maniobras con la misma grúa pueden costar muy distinto según la ciudad, el acceso y la hora. Y el factor que más encarece no aparece en ninguna lista: el tiempo muerto, cuando la unidad ya está en sitio y no puede trabajar.
En grúas grandes, montar contrapeso y plumín toma más tiempo que el izaje: el gancho puede trabajar 30 minutos y la unidad ocupar el día completo.
¿Qué se está pagando además de la grúa?
La grúa es lo visible. Debajo hay cinco cosas que se cotizan:
Movilización. El traslado de la unidad desde donde está hasta tu sitio, y su regreso. Se paga completo, aunque solo la veas trabajar una hora. Entre más lejos o más grande la máquina, más pesa este renglón. Tiempo de ocupación. No es el tiempo de gancho: cuenta el armado, la nivelación, el montaje de contrapeso, el desarme y la salida. Una maniobra de una hora puede ocupar la unidad medio día. Personal. Operador y maniobristas. Van siempre con la máquina, no se contratan por separado. Aparejo y apoyo. Eslingas, grilletes, balancines, durmientes o placas. Lo define la pieza y el piso, no el gusto del cliente. Permisos y logística del sitio. Ocupación de vía, apoyo de tránsito, horarios restringidos, maniobra nocturna o en fin de semana.
Cuando una cotización se ve muy barata contra otra, casi siempre es porque alguno de estos cinco no viene incluido y aparece después.
¿Por qué dos cotizaciones del mismo trabajo salen distintas?
Porque no están cotizando lo mismo, aunque el trabajo se describa igual. Las diferencias reales suelen ser estas:
Distinta capacidad de máquina. Si uno analizó bien el radio y otro se fue por el peso, están proponiendo grúas diferentes. La más barata puede ser la que no alcanza. Distinto tiempo estimado. Uno consideró el armado completo y el otro solo el izaje. Distinta distancia de origen. La movilización cambia según de dónde salga la unidad. Distinto alcance. Una incluye aparejo, apoyo y permisos; otra los deja fuera y se cobran aparte.
Por eso comparar precios sueltos no dice nada. Lo que se compara es qué grúa, cuánto tiempo y qué incluye. Una cotización seria dice la capacidad propuesta, las horas consideradas y qué queda fuera.
Y hay un costo que no se ve en el papel: la maniobra que se cancela porque la máquina no alcanzó. Ahí se pierde el día de obra, el personal que estaba esperando y la movilización ya pagada.
¿Qué encarece la maniobra el mismo día?
El tiempo muerto. La unidad ya está en sitio, el personal ya está ahí, y algo impide trabajar:
El área no está liberada. Autos estacionados donde van los gatos, material apilado, montacargas trabajando en el punto de descarga. La pieza no está lista. Todavía anclada, sin puntos de izaje, o dentro de un embalaje que hay que abrir. La base no está terminada. El equipo sube y no hay dónde aterrizarlo. Falta quien reciba. Nadie en azotea, nadie con llave del acceso, nadie que autorice la entrada. Datos que no coincidían. La pieza pesa más de lo dicho, o el punto de descarga quedó más lejos. Eso ya no se arregla en sitio.
Casi todo esto se evita con una llamada previa y una lista de verificación el día anterior. Media hora de preparación cuesta mucho menos que media jornada de grúa detenida.
Para seguir con esto
Para que te llegue un número real y no un estimado a ciegas, esto es lo que se necesita: Qué datos necesitamos para cotizar tu maniobra.
¿Necesitas cotizar una maniobra? Llama al 800 077 0771 o escríbenos por WhatsApp. Coordinamos grúas industriales en los 32 estados de la República.




